Es la segunda vez que tengo claro el nombre de una ruta mientras la estoy haciendo. La vez anterior, el título se me ocurrió al escuchar a lo lejos a un pájaro carpintero golpeando rítmicamente el tronco de algún árbol (ver la
Ruta del Pájaro Carpintero) , pero esta vez la historia es completamente distinta.
¿Has visto alguna vez un
corzo de cerca? Bueno, realmente la pregunta debería de ser ¿has visto alguna vez un corzo vivo a menos de 10 cm de ti? Yo he tenido la "suerte" de verlo, lo cual resulta bastante raro, porque los corzos son animales muy asustadizos y escapan al menor ruido. Este en concreto salió del medio de los helechos sin darse cuenta de que yo también andaba por allí (por allí = una pista de tierra con bastante desnivel), me pasó rozando y justo en ese momento se dio cuenta de mi presencia, me miró fugazmente con cara de ¿pero tú de donde sales? y despareció a toda velocidad. Supongo que el pobre corzo llevaría un susto de muerte, pero no lo puedo asegurar. Lo que si puedo asegurar es que el ciclista (es decir, yo) consiguió su record personal de pulsaciones por minuto...

Esta ruta es típica de monte gallego: un continuo sube-baja por todo tipo de superficies. Creo que debe de tener unos 500 metros seguidos llanos (junto a la Playa Grande de Miño), el resto es subir un poquito, bajar otro poquito, subir algo más, bajar algo menos, etc. En el perfil se puede ver que sin llegar a más de 250 metros de altitud, se acumulan más de 1500 de desnivel (subida + bajada). La salida es de la Playa Grande de Miño, se asciende por el antiguo Camino Real hasta Viadeiro, después a Castro (Carantoña) para descender hasta el río Baxoi, ascender a Vilamaior, descender a la Feria del Tres y llegar hasta el río Lambre, ascender a Velouzás y volver a la playa de Miño pasando junto a la desembocadura del río Mandeo. Una ruta completita.
Perdonadme una pequeña anécdota antes de seguir con la ruta. El día que la hice, subiendo hacia Velouzás,
cambié de corona como Andy Schleck y se me
rompió la cadena. Nadie esperó por mi... ¿será que iba solo?