Me voy a permitir, por esta vez, no dedicar la ruta a ningún animal, ya que el
barro me parece muchísimo más apropiado en este caso. Además, para la introducción a la ruta, voy a utilizar otra palabra que he aprendido mientras me documentaba sobre el barro: lutita. ¿No sabes lo que es la lutita? Pues lo intentaré explicarlo "gráficamente" con una "receta".
Receta para preparar lutita
Ingredientes
1 bicicleta con garantía en el cuadro de por vida
1 ruta con mucho barro
1 período geológico
Forma de preparación
1. Coger la bicicleta y salir a hacer una ruta con mucho barro, una ruta como la que proponemos hoy, de las que terminas marrón (también vale negro o rojo, en función del tipo de tierra), sin importar el color de la ropa con la que hayas salido de casa. Tu bicicleta terminará llena de barro por todas partes.
ejemplo de bicicleta llena de barro - por el auténtico twitterman, Lance Armstrong
2. No limpiar la bicicleta. Este paso es crucial para la consecución de nuestra lutita.
3. Esperar un
período geológico (unos 50 millones de años)
4. Tras la espera, tendremos una perfecta lutita adherida a nuestro cuadro (siempre y cuando el cuadro sobreviva a un período completo - de no ser así, reclama tu garantía).
Fotografia Digital realizada por Pablo Alberto Salguero Quiles
NOTA: alguna gente ha conseguido lutita sin esperar tanto tiempo, de hecho, uno de mis compañeros de rutas ha conseguido obtenerla en tan sólo un par de semanas.
Si prefieres
la explicación de la wikipedia, lo entiendo perfectamente.
Si se te ocurre seguir la ruta que propongo hoy, por favor, lava tu bici al terminar, porque te vas a hartar de ver barro. Salimos de O Burgo y nos adentramos en el Concello de Cambre, siguiendo durante varios kilómetros la ruta trazada por el
Club Ciclista de Cambre para el
5º Roteiro das Mariñas (2009). Es una zona de muchos ríos y humedales, y como todavía sobreviven las marcas del "roteiro" y pasan por ella muchos biciclistas (entre otros animales), el barro está realmente blando y,
aunque la ruta no es muy dura, se hace pesada. En la parte final seguimos el conocido paseo junto al río Mero, que ya hemos explicado en la
Ruta del Mero o en la
Ruta del Carricerín Cejudo. Si no te importa ensuciarte, es una de esas rutas
perfectas para hacer en invierno.
Por cierto, gracias a Linkedin, he descubierto que estoy conectado con Lutita...